A forma de Bienvenida

"A lo mejor escribir no sea más que una de las formas de organizar la locura."
Isidoro Blaisten

lunes, 24 de octubre de 2011

La Hormiga

Cierta hormiga andaba felizmente,
en lo ancho de un camino descendente,
estaba alegre por lo que había encontrado,
-¡Sorprenderé a todos! -Decía gritando.


Un terrón de azúcar lleva a cuestas
por eso muy lento va caminando;
ninguna hormiga le está ayudando,
-Me robarán el mérito- iba pensando.


Conforme camina, imagina que le dirán:
-Felicitaciones y aplausos escucharé,
no puedo esperar a ver sus caras, los impresionaré;
incluso, hasta con la reina iré a comer,
probablemente a su hija desposaré.


La hormiga y su terrón fama alcanzarán,
ésto aseguramos todos ya;
sin embargo algo tenía que pasar,
tan distraída en su pensamiento iba,
y con una piedra fue a tropezar;
el terrón se le escapó,
para prontamente comenzar a rodar.


No paró hasta que a un charco llegó,
ante sus ojos vio como se diluyó;
revisó el charco, pero nada quedaba ya.


Lo que hace es resignarse,
pues es hora ya de volver al hormiguero,
sabe que debía entregar algo de comida;
¡Mala suerte que se ha acabado el día!

Una reprimenda tendrá;
¿Qué paso con las felicitaciones que recibiría?



Con el Sol a cuestas - Adriana Salinas




2 comentarios:

  1. Jaja suele pasar u.u Me siento esa hormiga... El hablar antes de tiempo, no conviene.

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